
Los primeros 5 minutos de partido parecieron definir como se desarrollarían los 85 minutos restantes, el Bayern achuchando y el Getafe mandando balones arriba. Al cabo de pocos minutos, De la Red fue expulsado y dejo a los azulones con 10 a falta de 80 minutos por jugar. La roja reinicio a un geta que en vez de encerrarse atrás, subió sus líneas y se hizo con el balón. Por su parte, los alemanes de iban deshaciendo como un azucarcillo mientras el coliseo llevaba en volandas a los suyos. Tanto es así que cerca del minuto 40, con los azulones a rebufo, Cosmin contra, el mismo que llego a la final de UEFA con el Alaves, que formo parte del At.Madrid e integrante del todo poderoso Milan, se hizo con el balón a escaso 5 metros de su propia área y empezó a correr con él, se fue deshaciendo de los que le venían al paso, cruzo la medular y le empezaron a flaquear las fuerzas, resoplando y con el balón en los pies, como si la vida le fuese en el esférico, encaro a la vez a dos alemanes y se planto ante un Khan vendido desde el primer minuto del partido de ida. La locura se adueño del Alfonso Perez y Alemania entera se sonrojo de humillación al ver el espectáculo de su equipo.

Se llego a la segunda parte con un getafe roto físicamente, cogido con pinzas, pues antes de entrar en la caseta tras la primera parte los jugadores se iban rompiendo, en una carrera que ya tenia ganada Uche se rompió y para echarle mas leña al fuego, Ribery de un codazo (quiero pensar involuntario) le partió la nariz a un español. Pero la épica estaba con el geta. A falta de segundos para lograr la histórica hazaña Luca Toni pincho un balón del cielo getafense para que Ribery tirase a matar y permitiese a los municheses llegar a la prorroga. Con casi 90 minutos con un hombre menos, los locales se volvieron a adelantar por dos veces en el marcador, escribiendo en el electrónico un 3-1 inapelable. De nuevo, a falta de escasos minutos para la gesta un fallo de Pato dejó en bandeja el 3-2 para el Bayern que volvió a marcar poco después, quizás con falta que no llego a pitarse. Getafe se quedo sin UEFA, pero Munich se quedo sin vergüenza, sino fuese por la memoria, hubiese dicho que la historia del Getafe estaba repleta de trofeos europeos y nacionales.

Por suerte el dicho de “el fútbol es un juego de 11 contra 11 donde siempre ganan los alemanes” no se hizo realidad. En este caso fue “el fútbol fue un juego de 10 contra 11 donde los españoles merecieron ganar”.

Se llego a la segunda parte con un getafe roto físicamente, cogido con pinzas, pues antes de entrar en la caseta tras la primera parte los jugadores se iban rompiendo, en una carrera que ya tenia ganada Uche se rompió y para echarle mas leña al fuego, Ribery de un codazo (quiero pensar involuntario) le partió la nariz a un español. Pero la épica estaba con el geta. A falta de segundos para lograr la histórica hazaña Luca Toni pincho un balón del cielo getafense para que Ribery tirase a matar y permitiese a los municheses llegar a la prorroga. Con casi 90 minutos con un hombre menos, los locales se volvieron a adelantar por dos veces en el marcador, escribiendo en el electrónico un 3-1 inapelable. De nuevo, a falta de escasos minutos para la gesta un fallo de Pato dejó en bandeja el 3-2 para el Bayern que volvió a marcar poco después, quizás con falta que no llego a pitarse. Getafe se quedo sin UEFA, pero Munich se quedo sin vergüenza, sino fuese por la memoria, hubiese dicho que la historia del Getafe estaba repleta de trofeos europeos y nacionales.

Por suerte el dicho de “el fútbol es un juego de 11 contra 11 donde siempre ganan los alemanes” no se hizo realidad. En este caso fue “el fútbol fue un juego de 10 contra 11 donde los españoles merecieron ganar”.


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