martes, 1 de abril de 2008

Dios no es humano

Año y medio. Durante este tiempo el F.C.Barcelona ha estado buscando la senda del triunfo que, inexplicablemente, se truncó tras conseguir la segunda Champions League de la historia del club. Hasta ese momento el barça iba camino de record y para más regocijo, ganaba gustando, el juego que desplegaba parecía arte en movimiento, un cúmulo de talento, de esfuerzo y sabiendo que se debía hacer en cada momento.Ahora desde arriba se pide paciencia, confianza, nos prometen una redirección del equipo, que lo que ocurre es un bache, mala suerte. Pero en menos de dos años hemos pasado de ser el orgullo del fútbol, a ser el perfecto ejemplo de lo que no se debe hacer. También es cierto que la prensa de Barcelona hace leña de cualquier resquicio que caiga en sus manos, trasladando así la indignación y el enfado a la afición. De esta forma el periodismo deportivo va cogiendo un color amarillento con cierto olor a chamusquina, se transforman cuestiones puramente deportivas en culebrones de dudable buen final
Pero volvamos al fútbol, ¿como se puede explicar el cambio que ha sufrido el Barcelona? Se consiguió enamorar a todos los públicos, con un juego solo comparable al de los Harlem Globetrotters. Dos años gloriosos con dos ligas consecutivas y una copa de Europa. Todos vaticinaban un futuro glorioso para este equipo, nadie podía decir donde estaba el techo de los hombres de Rijkaard. Lamentablemente todo lo que sube baja, pero en este caso a velocidades inauditas. Con el fin de aumentar su hegemonía, se reforzó el equipo con jugadores contrastados y de renombre mundial, una buena táctica, y no solo lo digo yo, toda la ciudad, todos los medios lo decían, “el barça será una maquina de hacer fútbol”. Ahora maldigo el día que, entre todos, endiosamos a los jugadores y todavía hoy, algunos siguen en las nubes.


Pero aquí no mandan los jugadores, ni si quiera el técnico. El Barcelona es un club, un club de los socios, que eligen a un presidente. Joan Laporta siguió una trayectoria meteórica, tras una sequía de varios años, transformo un equipo completamente desecho en el estandarte del fútbol mundial. En realidad, el barcelonismo, tal y como ha hecho hasta hace unas semanas con Ronaldinho, debería deshacerse en elogios hacia el presidente del Barça. Pero si los jugadores se endiosaron, Laporta se vio como el mesias, el salvador de los culés. Así pues se sumó a la ola de positivismo que corría por las calles de la ciudad, menospreciando los posibles problemas que conllevan la fama y la gloria. Si los primeros años fueron de ensueño, estos últimos parecen ser interminables pesadillas. Se busca culpable, Ronaldinho es el blanco. Sin embargo, el brasileño es uno, faltan 10 y unos cuantos más



Quizás no sean personas los culpables, sino las situaciones de dichas personas. El Barcelona era un club hambriento, desnutrido, pero que luchaba por cada mordisco. Ahora mismo, la nevera esta llena y si no me creen solo deben recordar estas palabras “m’estic posant com un bacó”. Puede que sea arriesgado, pero para tener un equipo ganador se ha de tener jugadores hambrientos y no burgueses del fútbol. ¿Es bonito ver una rosquita de Henry por la escuadra? Embriagador. ¿Y ver a Ronaldinho haciendo la elástica? Impagable. ¿Y ver a un jugador dejarse la piel por cada balón perdido, cuanto vale?


El Barcelona es un alumno avanzado que se contagió de sus propios logros y ahora esta repitiendo curso. Estudia para sacar un 5 sabiendo que es la nota justa para ir tirando, pero tanta dejadez pasa factura y a veces el 5 se convierte en un 4 o una nota peor, aunque lo que más rabia da es saber que este equipo es capaz de sacar 10 si se esfuerza un poco.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Me pongo en el lugar de un integrante (de clase media) de la plantilla. Hay un tio que era buenisimo, el MEJOR nos hacía buenisimos, LOS MEJORES, pero desde hace un par de años, mmmmmmm ya no me cae tan bien, porque se está dejando, pero sigue en el once, se toma unas libertades con las que a mi ni se me ocurre pensar, y se lo permiten todo, y sigue jugando.
Yo, que nunca he sido ni seré lo que él fué me lo tengo que tragar todo, entrenar a tope y si nos juntamos en el campo el domingo debo dar un plus porque el solo da un pase sin mirar y si la pierde se lo mira.
PERO QUE PUEDO HACER YO????
Si creo que la culpa es de los que mandan que se lo permiten y no intentan reconducirlo...RONNIE TAMIÉN ES UNA VÍCTIMA pero irrecuperable y debe marcharse.

El entrenador fue un muy buen jugador, pero no tiene carácter suficiente, ni para contradecir al presidente que le paga, ni a jugadores que han jugado mundiales, que han entrenado con los mejores entrenadores del mundo... que puede hacer Frank contra eso??

El amigo Txiki, que no conoce (por poner un ejemplo) más de 4 equipos de francia, o quien es el segundo máximo goleador de Holanda.

NO ANEM BÉ